Unción de Enfermos

La Unción de los Enfermos es el sacramento en el que la iglesia se une al enfermo para encomendarlo ante Jesucristo, pidiendo por su salvación y gracia, ayudando a fortalecer su alma, y evitando que caiga en la desesperación.

Con la administración de la Unción de los Enfermos se ayuda a quien padece una enfermedad a aceptar el sufrimiento unido a Jesucristo, implicando no solo una curación física sino también espiritual, ya que otorga el perdón de los pecados.

¿QUIÉN DEBE RECIBIR LA UNCIÓN?

El Sacramento de la Unción de los Enfermos es administrado por  los presbíteros y los obispos, también puede ser concedida varias veces, siempre y cuando se considere que la vida corre peligro, como en el caso de una enfermedad grave, en la agonía, e incluso durante la vejez.

Para aquellos enfermos que van a dejar la vida, adicional a la unción, se les ofrece la eucaristía en señal de alimento espiritual y en preparación hacia la vida eterna.

El ritual de la unción consiste en los siguientes pasos:

  1. La oración que eleva el sacerdote para que Dios le conceda vida y salud al enfermo.
  2. La imposición de manos sobre la cabeza del enfermo como gesto de bendición.
  3. La unción de aceite bendecido en la frente y en las manos que son las partes más visibles y representan la vida y obra del ser humano.

Con la sagrada unción de los enfermos y con la oración de los presbíteros , toda la Iglesia entera encomienda a los enfermos al Señor sufriente y glorificado para que los alivie y los salve. Incluso los anima a unirse libremente a la pasión y muerte de Cristo; y contribuir, así, al bien del Pueblo de Dios. (Lumen Gentium 11)

SOLICITUD DEL SACRAMENTO

Si necesita que un sacerdote acuda a la llevar el Sacramento de la Unción a un enfermo póngase en contacto con el párroco que sin demora atenderá su solicitud.

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